Acerca del seminario de transgénicos del 12 de noviembre en Hotel Intercontinental, Santiago
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Fué un encuentro de gran nivel, se conocieron las experiencias institucionales de Nueva Zelanda, Europa y México, así como la visión del Min. de Salud, las empresas nacionales de semillas, frutas y movimientos anti transgenia.
Información y resultados
Chile ha estado cultivando transgénicos desde hace años, con permisos emanados del SAG para algunas variedades de maíz y canola a los que se ha permitido el ingreso hasta ahora, así como importando para consumo humano, y requiere urgentemente de una normativa legal integral que ordene su producción, comercialización y evite contaminación genética.
La existencia de los cultivos orgánicos y la necesidad de protegerlos de la contaminación transgénica fue mencionada por casi todas las ponencias .
Se concluyó que es urgente que Chile establezca una legislación apropiada hacia los cultivos transgénicos, similarmente a los demás países ya mencionados, a fin de asegurar que los transgénicos no contaminen al resto de las producciones y aseguren la salud de la población en caso de ser consumidos.
El concepto de transgénico es muy amplio, y existen muchos tipos de cultivos transgénicos, existiendo con diferentes genes incorporados, algunos de los cuales podrían merecer ser considerados inocuos, por lo que sería necesario un estudio caso a caso para permitir su ingreso al país.
Se destacó la necesidad de revisar el borrador de la ley de obtentores vegetales actualmente en estudio, así como ampliar su criterio para salvaguardar los derechos de libre disponibilidad de las variedades vegetales ya conocidas y usadas por los agricultores.
Opinión personal
. La fuerza con que están instalados los cultivos transgénicos (OVGM) en el mundo y en Chile, se mostró ser de tal magnitud, que hace poco probable que nuestro país sea finalmente una zona libre de estos cultivos, por lo que cabría lograr una legislación que permita asegurar a los cultivos orgánicos su aislamiento efectivo. Se mencionó instalar zonas libres de transgénicos, o que los orgánicos determinen sus zonas de protección, todo esto para la futura legislación.
A la luz de lo expuesto, cabe arriesgar la siguiente reflexión: así como los orgánicos aceptamos el polisulfuro y otros químicos que han demostrado su inocuidad, podría pensarse que en un futuro aun lejano alguna variedad de transgénico demuestre igualmente su total inocuidad y pueda incluso considerarse para ser cultivado como orgánico.
Se invita a todos al encuentro Por Un Chile Libre de Transgénicos, este próximo 27 de Noviembre en la Casa Central de la U de Chile, de 9 a 13 horas.
Atte., Gaston Fernandez
organic@123mail.cl